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¿Qué son los sistemas solares pasivos y cómo funcionan?

Publicado por www.diariodelaconstruccion.cl · Febrero 2016

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Los sistemas solares pasivos permiten captar y acumular el calor proveniente de la energía solar a través de ventanas, muros o, por ejemplo tejados sin necesidad de utilizar otros dispositivos electromecánicos como ventiladores o bombas de recirculación, de ahí la denominación de pasivos.

Viviendas bioclimáticas

Adoptan forma de muros, ventanas, tejados o, lo que es lo mismo, se aprovecha la capacidad de estos elementos básicos de cualquier vivienda para darles esta funcionalidad bioclimática. Además, la construcción de otros elementos menos habituales como invernaderos adosados, chimeneas solares o galerías interiores se consideran también sistemas solares pasivos.

El objetivo de todos ellos es aprovechar los elementos constructivos para captar el sol de forma espontánea, idealmente con el fin de sumar sus efectos para el logro de un mayor confort térmico sin necesidad de recurrir a otro tipo de energías de mayor huella ambiental, desde las renovables que requieren de apoyo electromecánico hasta las que dependen de la energía fósil.

Por contra, ya sea por conducción, convección y radiación, los sistemas solares pasivos son idóneos para obtener el calor de la energía solar, por supuesto, de forma compatible con otras energías, con lo que ofrecen una versatilidad mayor a la energía solar obtenida a partir de la energía termosolar o de los populares paneles fotovoltaicos.

Captación solar directa o mixta

Dentro de los sistemas pasivos de captación de energía, el más básico consiste en captar la radiación solar de forma directa a través de ventanas, ventanales, patios acristalados, claraboyas y demás elementos transparentes o translúcidos de las fachadas. De este modo, ésta se capta a través de esos vidrios, orientados estratégicamente.

Los invernaderos, muros de inercia o muros Trombe, por otra parte, son sistemas de captación indirecta que captan el calor solar en un espacio intermedio entre el exterior y el espacio sobre el que interese actuar.

Al igual que ocurre en el sistema directo, se parte de una radiación directa a través de superficies acristaladas para luego remitir ese calor donde interese a través de distintos métodos, como elementos de masa térmica o convección, aberturas de regulación, o bien mediante una combinación de ambos sistemas.

En caso de no darse las condiciones necesarias para la captación solar a los niveles requeridos, también existe la opción de implementar sistemas de captación remota en forma de colectores solares de aire independientes que realizan su función mediante conductos de aire, si bien en este caso se precisa de un mecanismo que lo haga llegar, por lo que no son pasivos en sentido estricto.

Cada uno de los sistemas tiene ventajas e inconvenientes que en muchos casos pueden minimizarse, como el deslumbramiento por el reflejo producido o una productividad que exceda o resulte deficiente. Precisamente, el diseño bioclimático debe tener en cuenta estos riesgos en cada caso concreto.

Valorar en cada caso su conveniencia y mejor diseño en combinación con fuentes de energía convencionales o renovables de otro tipo será clave para obtener el resultado deseado, que no es otro que lograr un coste energético lo más bajo posible mediante una producción adaptada a las necesidades que, además, sea eco-amigable.

Fuente: http://www.ecologiaverde.com/

Fuente imagen: http://conciencia-sustentable.abilia.mx/


 

CES BUSCA AMPLIAR LA CERTIFICACIÓN HACIA HOSPITALES

Publicado por www.certificacionsustentable.cl · junio 2015

El comité Directivo CES en conjunto a Entidades Evaluadoras y al Ministerio de Salud conformó una mesa de trabajo que permitirá confeccionar una propuesta para la ampliación del sistema de certificación.

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Sumándose a los planes de trabajo que Certificación Edificio Sustentable tiene contemplados para el año 2015, recientemente se ha incorporado un nuevo objetivo, la ampliación de la Certificación Edificio Sustentable a hospitales de baja, media y alta complejidad, edificaciones, que en su mayoría, superan los 40 mil metros cuadrados.
Esta iniciativa, que surgió desde el Comité Directivo CES y ha encontrado respaldo en el Ministerio de Salud y en la Dirección Nacional de Arquitectura del Ministerio de Obras públicas, quienes son responsables de la gestión y del desarrollo de los proyectos.
Se suma a ello también, el impulso del Ministerio de Salud, que tiene como meta al año 2018, diseñar y licitar la construcción de una importante cantidad de hospitales a lo largo del país. En este sentido el jefe de CES, Hernán Madrid, recalca que “es importante que tengamos disponible una herramienta de certificación que permita abordar este tipo de edificios”.
Este paso, tan importante para Certificación Edificio Sustentable, constituye una posibilidad única para incluir edificios de uso público con una superficie mayor a los 40 mil metros cuadrados, considerando que la mayoría de las edificaciones que actualmente han sido certificados o están en proceso de certificación están muy por debajo de dicho número.
Si bien esto es un objetivo a largo plazo, la administración de CES ya ha comenzado a trabajar, junto a las Entidades Evaluadoras y el Ministerio de Salud, en la confección de una propuesta de ampliación del modelo de certificación CES especial para hospitales. Madrid se ha mostrado muy satisfecho por la recepción que ha tenido la iniciativa por parte de las Evaluadoras pues “se sumaron rápidamente al proyecto, sin cuestionamientos, incluso ofreciendo aportar con información”.
Luego de una primera reunión realizada, se acordó la metodología de trabajo la que se basará en el estudio de proyectos específicos de hospitales los que servirán como referencia para el análisis de las variables del método de certificación.

Primer Congreso LATAM Sustentable busca convertirse en un referente para la sustentabilidad y eficiencia energética

Publicado por www.construccion-sustentable.cl · 20 mayo 2015

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Expertos en construcción sustentable de Canadá, Reino Unido, Colombia, El Salvador y Bolivia, además de los representantes nacionales, estarán a cargo de las ponencias en el próximo Congreso LATAM Sustentable: Desafíos en Edificación. Durante los tres días del evento se presentarán experiencias en construcciones comerciales, habitacionales  y a nivel urbano. El enfoque estará puesto en el área de edificación, considerándolo como un sector clave en el desarrollo de las ciudades a nivel latinoamericano.

Dentro de los expositores, destaca el arquitecto canadiense y director ejecutivo de la iiSBE, Nils Larsson, experto en construcción sustentable, quien es de los primeros expositores confirmados para el encuentro.

Las exposiciones se suman al resto de las actividades planificadas, que incluyen los Green Building Tours, donde los participantes podrán conocer algunos de los edificios industriales, comerciales,  habitacionales y educacionales que cuentan con certificación LEED y características que los hacen destacar entre este tipo de construcciones. Los asistentes también tendrán la posibilidad de participar en los workshops planificados para el lunes 24. Las inscripciones ya están abiertas y disponibles en www.latamsustentable.la

El Primer Congreso Internacional LATAM Sustentable es organizado por la Corporación de Desarrollo Tecnológico de la Cámara Chilena de la Construcción, a través del Programa de Innovación en Construcción Sustentable, de CORFO y la CDT. Este encuentro busca perfilarse a futuro como una instancia para dar a conocer experiencias y tecnologías ligadas a la eficiencia energética y construcción sustentable.


Nuevo centro de Fraunhofer ayudará a levantar Diego de Almagro Solar

Publicado por www.df.cl · 01 junio 2015

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Fraunhofer tiene una genealogía y tradición directa con Chile. Rudulfo Philippi, quien estudió ciencias y medicina en la Universidad de Berlín, huyó a nuestro país tras la ocupación de las fuerzas monárquicas en la revolución liberal de 1848 y fundó acá la enseñanza de las Ciencias Naturales. Una de sus hazañas más memorables fue la exploración del Desierto de Atacama, siendo el primero en llegar a San Pedro.

“A partir de esa experiencia escribió el libro “Viaje al Desierto de Atacama” en 1854, cuyo tema principal es el clima”. Con esta narración la historiadora y actual vicerrectora de Investigación de la U. Católica, Sol Serrano, dio la bienvenida al equipo del nuevo Centro de Tecnologías para Energía Solar de Fraunhofer Chile Research (FCR-CSET en inglés), que acaba de abrir sus puertas en el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini.

Se trata del tercer centro que el instituto alemán instala en Chile en el marco del Programa de Atracción de Centros de Excelencia de Corfo, el cual aterrizó por primera vez en 2011 con su Centro de Biotecnología de Sistemas y luego, llegó el de Ciudades Inteligentes. En enero de 2014 se adjudicó los fondos para su nuevo centro solar sumando en su totalidad una inversión de más de US$ 30 millones.

El FCR-CSET ya acumula seis contratos con la industria, y además se encuentra colaborando con la construcción de Diego de Almagro Solar: un proyecto que nació tras la reciente catástrofe climática que arrasó con cerca del 40% de la localidad, y que busca transformarla en un ejemplo de sustentabilidad.

“A partir de una tragedia vamos a generar una oportunidad. Con la ayuda de Fraunhofer, todas las viviendas que vamos a construir tendrán calefactores solares y paneles fotovoltaicos. Además, crearemos un sistema de gestión inteligente de la red para su interconexión con el resto del país”, cuenta el vicepresidente ejecutivo de Corfo, Eduardo Bitran.

Líneas de trabajo

Andreas Häberle, director del FCR-CSET señala que con la mayor radiación del mundo, Chile tiene una enorme oportunidad para migrar hacia una economía solar e, incluso, exportar. “La distancia de Atacama a Sao Paulo es de 2.500 km, por lo que la energía es perfectamente transportable a la región”, apunta.

Con un equipo de 14 personas que debería multiplicarse a 25 hacia finales de año, el centro tendrá tres líneas de investigación principales: electricidad, calor y tratamiento de aguas a partir del sol.

En el detalle, trabajará en el desarrollo de componentes para generación eléctrica a partir de sistemas solares de concentración (CSP) y fotovoltaica (PV), apoyando la instalación y operación de las grandes plantas que están llegando al país; realizará investigación para la integración de termosolar a sistemas industriales con soluciones eficientes que combinen calor con energía y conceptos de poli-generación, y desarrollará tecnologías para el tratamiento de agua mediante la utilización de energía solar o fuentes de calor residual. Esto es, desalinización térmica de membranas, sistemas de osmosis inversa accionados por PV y tecnologías de ultrafiltración, desintoxicación y sanitización.

El director ejecutivo de Fraunhofer Chile Research, Wolfgang Schuch, señala que en estos cuatro años en Chile, la alemana ha obtenido dos patentes, elevado nueve solicitudes y formado un equipo de más de 125 profesionales que están actualmente trabajando en diversos proyectos de investigación y ha concretado alrededor de 50 contratos con empresas.

 


 El asfalto y el desafío de tener ciudades sustentables

Publicado por www.edicionesespeciales.elmercurio.com · 29 abril 2015

Las nuevas colaboraciones interdisciplinarias contribuyen a fortalecer el desarrollo de urbes más sustentables, a través, por ejemplo, de la reducción del efecto isla de calor o el uso de pavimento asfáltico reciclado (RAP) o tecnologías de mezclas tibias.  

Por Bárbara Rodríguez, jefa de Sustentabilidad Organizacional IDIEM de la U. de Chile.

En las próximas cuatro décadas se espera que el 70% de la población mundial habite en ciudades. Es por esto que muchas urbes alrededor del mundo han adoptado agendas de planificación que contribuyan al desarrollo sustentable.

Nuestro país no es una excepción y, a través de la reciente Política Nacional de Desarrollo Urbano, establece un concepto de desarrollo de carácter transversal al país no solo de crecimiento económico, sino de crecimiento con sentido, bajo el cual las intervenciones actuales no signifiquen desmedro para las generaciones futuras.

Esto presenta un verdadero desafío a la construcción, mantenimiento y demolición de la infraestructura urbana tradicional, caracterizada por el uso intensivo de recursos energéticos y naturales no renovables, que además conllevan a aumentar los costos por reparación y reemplazo de subproductos a lo largo del ciclo de vida útil.

En el caso de los pavimentos asfálticos, por ejemplo, los principales impactos ambientales incluyen el uso de recursos no renovables tales como los minerales para uso de árido y derivados del petróleo provenientes de combustibles fósiles. Asimismo, durante la construcción, la colocación de mezclas produce emisiones atmosféricas potencialmente peligrosas para los habitantes. Durante la fase de uso, las superficies impermeables de asfalto acumulan una gran escorrentía de aguas lluvias, que a su vez transportan contaminantes de fuentes no determinadas. Finalmente, la absorción de la radiación solar sobre las superficie oscuras de los pavimentos asfálticos contribuyen al aumento de la temperatura en los entornos urbanos, también conocido como efecto isla de calor (EIC), uno de los fenómenos del cambio climático más documentados en el mundo.

Trabajo en equipo

Frente a la necesidad de soluciones más sustentables, hoy existen innovaciones desde diversas disciplinas que permiten reducir el impacto de la infraestructura vial. Durante los últimos diez años, el diseño de la infraestructura urbana ha debido expandirse a diversas áreas del conocimiento más allá de la ingeniería civil y ha debido incorporar la perspectiva de subdisciplinas tales como el diseño sustentable, el urbanismo ecológico y la ecología industrial, entre otros. Estas nuevas nomenclaturas y colaboraciones interdisciplinares han contribuido a fortalecer las soluciones existentes para la infraestructura.

Es así como hoy en día es posible contar con soluciones innovadoras que reducen el impacto en cada etapa del ciclo de vida del pavimento. Durante la construcción es posible utilizar pavimento asfáltico reciclado (RAP) en mezclas asfálticas en caliente para reducir el uso de pozos de extracción de recursos minerales, el uso de cementos asfálticos vírgenes y la posibilidad de reutilizar el pavimento asfáltico una vez terminado su ciclo de vida útil. Por otra parte, las tecnologías de mezclas tibias (WMA) permiten reducir las temperaturas de instalación y compactación de las mezclas asfálticas en caliente (HMA) reduciendo asimismo los riesgos que presentan las emisiones para la salud de las personas.  Adicionalmente, las tecnologías de reciclaje han permitido incorporar a las mezclas asfálticas desde hace años vidrio una vez que han sido desechados, y más recientemente plásticos reciclados posconsumo. Vancouver en el año 2012 se transformó en la primera ciudad en utilizar la incorporación de plástico en pavimentos de asfaltos.

Durante la fase de operación de la infraestructura vial, hoy es posible contar con tecnologías que reducen la contribución de los pavimentos asfálticos al efecto isla de calor, disminuyendo la absorción en el caso de los pavimentos claros que, a través de la utilización de pigmentos de color claro, aumentan la reflectancia de la radiación solar directa.

Por otro lado, tecnologías más radicales permiten la captación de la energía solar a través de sistemas integrados al pavimento asfáltico, que posteriormente puede ser utilizada para otros fines. Asimismo, para evitar la excesiva escorrentía de aguas lluvias, los sistemas de pavimentación permeables permiten infiltrar el agua directo hacia el suelo.

Debido a que estas tecnologías son aún incipientes en nuestro país, muchas de estas no han podido ser estudiadas. Para su adopción, es esencial que las instituciones involucradas puedan analizar los principales componentes de las mezclas, verificando en laboratorio sus propiedades de desempeño y validando los resultados de laboratorio a escala industrial, con pruebas en planta asfáltica y posterior construcción de tramos de prueba.

Más amigables

El desarrollo de la infraestructura vial y particularmente de los pavimentos de asfalto es un ejemplo claro de cómo nuevas colaboraciones interdisciplinarias han contribuido a fortalecer el desarrollo de ciudades más sustentables.

Si lo que se busca es contribuir a soluciones que beneficien tanto a las empresas, operarios y a la ciudadanía, es esencial colaborar con otros que tienen diferentes métodos disciplinarios y procesos, y pensar de forma creativa, sin perder nunca de vista los objetivos fundamentales y los objetivos que resultan viables en la comunidad y el lugar.

La industria asfáltica se ha esforzado en mejorar la  caracterización del asfalto. Sin embargo, en la práctica esto no se ha resuelto completamente. Se ha demostrado en la práctica que dos asfaltos con las mismas variables físicas, ya sea de viscosidad y/o penetración, pueden presentar comportamientos completamente distintos en el momento de elaboración de los productos.


“Museos para una sociedad sostenible”: el rol de los museos en la creación de una conciencia ambiental

Publicado por www.plataformaurbana.cl · 13 mayo 2015

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En todo el mundo, el próximo lunes 18 de mayose celebrará el Día Internacional de los Museos, una fecha establecida en 1977 por el Consejo Internacional de Museos (ICOM) que invita a reflexionar sobre el rol que juegan los museos en el desarrollo de la sociedad.

Para este 2015 en que se celebra la versión Nº38 de este día, se estableció que el tema central será “sociedad sostenible” con el fin de reconocer el papel que están jugando los museos en la creación de conciencia sobre el impacto del hombre en el planeta.

En el marco de esta celebración, este viernes 15 a las 9.30 horas se realizará el panel“Museos para una sociedad sostenible”, organizado por Icom Chile y el Museo Interactivo Mirador (MIM; Av. Punta Arenas 6711, La Granja; Estación Mirador – L5), siendo este último la sede del encuentro.

En este evento participarán Mónica Bahamondes, directora del Centro Nacional de Conservación y Restauración (CNCR); Pablo Allard, arquitecto y Decano de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad del Desarrollo (UDD); y Patricio Rodríguez, director ejecutivo de Chileambiente.

 

Sobre cómo asistir y el programa te contamos a continuación.

Los interesados en asistir a la actividad, que tiene entrada liberada, es necesario confirmar la asistencia escribiendo a delia.pizarro@icomchile.org. Asimismo, como la organización del evento pondrá una van de traslado gratuita que saldrá a las 9.00 horas desde el Museo Violeta Parra (Dr. Corvalán 38, Santiago) hasta el MIM, en el mail es necesario confirmar si se usará esta alternativa.

Programa

09.30 – 10.00 hrs: Llegada y recepción de invitados.
10.00 – 10.15 hrs: Palabras y bienvenida directora MIM, Orieta Rojas Barlaro, y presidenta de ICOM, Beatriz Espinoza Neupert.
10.15 – 11.30 hrs: Mesa de diálogo sobre medioambiente y sustentabilidad.
11.30 – 12.00 hrs: Café


Beneficios de las cubiertas vegetales

Publicado por www.alicanteforestal.es · 11 mayo 2015

En el artículo que os presentamos hoy queremos desarrollar algunos de los principales beneficios de las cubiertas vegetales frente a las cubiertas convencionales a través de datos extraídos de diferentes estudios.

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BENEFICIOS A NIVEL URBANO

Durante los meses de  verano, las áreas urbanas pueden alcanzar  temperaturas de 1 a 4.5 ºC por encima de las que presentan sus zonas periféricas, fenómeno que se conoce como el efecto isla de calor. El gradiente varía, dependiendo del clima, la topografía y el diseño urbano.

Uno de los principales motivos del fenómeno isla de calor son las extensas superficies edificadas que presentan las ciudades, donde la radiación solar se absorbe y acumula en forma de calor que se desprende lentamente a lo largo de las horas nocturnas. Este fenómeno se puede cuantificar con parámetros como el albedo, que hace referencia a la cantidad de radiación reflejada en una superficie, en relación a la  total recibida. Se expresa en % siendo el menor porcentaje de reflexión, y por tanto el que conlleva mayor absorción de calor por parte de la superficie.  El albedo de un techo con acabado asfáltico es aproximadamente de un 8%, mientras que el de una cubierta verde es de 25%.

Por otro lado, las cubiertas vegetales, además de tener una mayor capacidad de reflexión de la radiación solar, también enfrían el aire de su superficie en el proceso conocido como transpiración dónde la planta absorbe humedad de la tierra y la expulsa en forma de vapor de agua.

Estas dos cualidades juntas, permiten que las temperaturas alcanzadas en una cubierta verde sean inferiores a las de una cubierta convencional. Mientras una cubierta de asfalto puede alcanzar los 70ºC en un día de verano, una superficie con acabado vegetal no suele exceder los 26ºC.

La Agencia Ambiental de Canadá llevo a cabo un estudio donde concluyó que plantando al menos un 6% (6.5 millones de metros cuadrados) de la superficie de las cubiertas de Toronto se podría reducir de 1 a 2 ºC la temperatura del aire de verano en la ciudad.

La urbanización de nuestros municipios conlleva una pérdida de la permeabilidad del terreno, lo que impide que el agua de lluvia se pueda filtrar a través de los acabados de las calles y aunque se cuenta con sistemas de alcantarillado, muchas veces estos son insuficientes frente a importantes aguaceros.

Las cubiertas vegetales presentan la propiedad de retener el agua de lluvia, reduciendo el número de litros  a evacuar en el momento en el que se están produciendo las precipitaciones. La capacidad de almacenamiento depende del diseño de la cubierta, pero en todos los casos la existencia de estas soluciones constructivas supone una reducción de la cantidad del agua de escorrentía que debe evacuar el sistema y una disminución de la velocidad, ya que el agua se almacena en las capas retenedoras y en el sustrato.

Según la norma alemana DIN 1986, parte 2, el coeficiente de desagüe de aguas pluviales para superficies  ajardinadas con un mínimo de 10 cm de espesor, es de 0.3. Esto significa, que sólo el 30% de la lluvia caída desagua y el 70% queda retenida en el techo verde o se evapora.

Las plantas son capaces de absorber cierta cantidad de elementos tóxicos volátiles que se encuentran en el aire, convirtiéndolos en materia orgánica. Gran parte de la contaminación urbana está formada por los compuestos de nitrógeno, prevenientes del tráfico y la industria. Las plantas captan estos compuestos y los utilizan como nutrientes. Una cubierta verde de 60 m2  es capaz de atrapar y procesar 15 kg de metales pesados. (Darlington, 2001)

Esta cualidad está avalada por varias investigaciones. Bartfelder demostró, que en los barrios céntricos de las ciudades, altamente contaminados, los metales pesados son captados por las hojas (Bartfelder y Kóhler 1986). Por otro lado, mediciones sobre una calle federal suiza dieron como resultado que un seto de 1m de alto y 0,75m de ancho reduce un 50%, a través de su efecto de filtro, la contaminación por plomo (mencionado por Lótsch 1981).

Otra característica a tener en cuenta es que las partículas de polvo y suciedad quedan adheridas a las hojas y son arrastradas después por la lluvia hacia el sustrato de las cubiertas que también actúa como filtro reduciendo la carga de contaminantes que llega a las alcantarillas. 1 m2 de cobertura vegetal atrapa 130 gramos de polvo por año. (Darlington, 2001)

Por último, las plantas  en su proceso de fotosíntesis son consumidoras de CO2 y liberan O2 y aunque también realizan el proceso de respiración en el que se produce CO2 y se consume O2,  solamente de 1/5 a 1/3 del O2 producido  por la fotosíntesis es consumido nuevamente, por lo que el aporte de O2 es superior al consumo. 1 m2 de cobertura vegetal genera el oxígeno requerido por una persona en todo el año. (Darlington, 2001)

Como ya hemos expuesto en puntos anteriores las cubiertas con acabado vegetal disminuyen considerablemente el recalentamiento de las superficies techadas. Cuando nos encontramos con superficies de cubierta convencionales que llagan a alcanzar 60-70ºC se produce un calentamiento del aire próximo a la superficie dando lugar a un movimiento ascendente  de esta masa de aire.  Para una superficie de cubierta de 100 m2 la velocidad del aire puede alcanzar 0,5 m/seg. (Robinette 1972, pág. 459). Esta corriente hace que las partículas de suciedad y polvo depositadas sobre calles, plazas, patios y terrazas, sean impulsadas a la atmosfera y se formen capas de suciedad sobre los ámbitos residenciales.

Las cubiertas ajardinadas permiten reducir en gran proporción este fenómeno, ya que sobre estas áreas verdes no surge ninguna  corriente de aire  al no producirse un calentamiento de la superficie.

BENEFICIOS A NIVEL DE USUARIO DEL INMUEBLE

Como hemos visto anteriormente la temperatura en la superficie de una cubierta vegetal en verano es notablemente inferior a la que se alcanza en una cubierta convencional, esto es debido entre otras cosas, a la transpiración producida por la vegetación  y al elevado porcentaje de reflexión del acabado vegetal. Este proceso se fortalece aún más por:

Estas características permiten conseguir situaciones beneficiosas tanto en verano (con temperaturas inferiores en comparación con otro tipo de soluciones constructivas) como en invierno (con temperaturas superiores).

Las figuras 2 y 3 muestran las mediciones que se llevaron a cabo en septiembre y en enero en una cubierta extensiva en Kassel (Alemania), con un sustrato de 16 cm de espesor.

Si observamos la gráfica de la figura 3  comprobamos que  para una temperatura exterior al mediodía de 30°C la vegetación  se encontraba a 23°C y bajo la capa de sustrato a 17,5°C.

En las mediciones de invierno (fig. 4), para una temperatura exterior de -14°C, se midieron sólo 0°C bajo la capa de sustrato.

En definitiva, lo que obtenemos con una cubierta vegetal es una solución constructiva con una transmitancia térmica más baja que en el caso de las cubiertas convencionales, lo que se traduce en un mayor aislamiento y por lo tanto en un ahorro energético frente al uso de las instalaciones de climatización.

Diferentes investigaciones en los últimos años ha demostrado la propiedad que poseen las cubiertas vegetales de mejorar los valores de aislamiento acústico respecto a una cubierta convencional.  Al comparar las pérdidas de transmisión del sonido en varias cubiertas con o sin vegetación, se obtuvieron reducciones entre 5-20 dB. (Lagstrom, 2004).

El acabado vegetal (plantas + sustrato) reducen el ruido mediante la absorción, produciendo una transformación de la energía sonora en energía de movimiento y calórica; y la reflexión, al crear una dispersión de las ondas debido al acabado irregular que presenta esta capa.

En el caso de la absorción es mayor el efecto que produce el sustrato que el de las plantas.  Para un ángulo de incidencia del sonido vertical, la capa de plantas consigue mediante la absorción  sólo una insignificante disminución del sonido de alta frecuencia, mientras que la capa de tierra, para un espesor de 12 cm, la reducción asciende aproximadamente a 40 dB, y para un espesor de 20 cm aproximadamente a 46 dB.

Mediciones sobre una cubierta plana ajardinada de un hospital en Karlsruhe (Alemania), demostraron que, en las fachadas ubicadas en las inmediaciones, a consecuencia de la absorción y la reflexión, el ruido del tráfico bajaba alrededor de 2-3 dB.

La duración de las láminas impermeables, independientemente de la capa de cobertura tradicional que presente la cubierta es limitado, ya que tiene que soportar las inclemencias del tiempo, los cambios de temperaturas y procesos de descomposición química.

Con un acabado vegetal se reducirían los elevados cambios de temperatura que deben soportar y por tanto se reducirían los movimientos debido a dilataciones y contracciones. Por otro lado, el sustrato protege a la lámina de los rayos ultravioletas y de posibles ataques biológicos.

En Alemania, según un informe sobre daños en la construcción elaborado por el Ministerio Federal para Ordenamiento de Espacios, Construcción y Urbanismo, se puso de manifiesto que mientras que el 80% de los techos planos después de 5 años construidos, presentan los primeros daños, una cubierta vegetal, con una correcta elección de la impermeabilización y una buena ejecución de las uniones, tiene una vida útil casi interminable.

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Identifican 12 barreras que impiden el desarrollo de energías renovables en Chile

Publicado por www.latercera.com · 11 mayo 2015

Dos estudios, uno reciente y otro de 2014, coinciden en existencia de obstáculos.

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El año 2008 marcó el despegue de las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) en el país, especialmente la solar y eólica, tras la promulgación de la ley que fomenta su uso. Hoy, el 11,7% de la matriz  energética de Chile proviene de las  ERNC.

Sin embargo, éstas enfrentan una serie de barreras para su crecimiento. Dos estudios, uno reciente y otro publicado en 2014, coinciden en la existencia de barreras para su desarrollo. El primero las clasificó en cuatro categorías y el segundo, en ocho.

El más reciente fue publicado a fines de abril por Shahriyar Nasirov, Carlos Silva y Claudio Agostini, de la  U. Adofo Ibánez (UAI), quienes encuestaron  a un total de 60 desarrolladores de proyectos. La investigación arrojó que existen 18 tipos de obstáculos, los que se pueden agrupar en cuatro categorías:  económicos y financieros, tecnológicos y de infraestructura, institucionales y regulatorios, y de conciencia pública e información.

En específico, las principales barreras son de conexión al sistema de distribución de la energía,  las trabas administrativas y problemas estructurales en el Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (Seia) y los problemas de aseguramiento de la tierra y agua para proyectos.

Problemas en la red

El diagnóstico realizado por la UAI coincide con el estudio   Identificación y análisis de barreras en el desarrollo de proyectos de ERNC, elaborado por la consultora ambiental Gescam por encargo del proyecto Fomento de la Energía Solar, en el que trabajan el Ministerio de Energía y la organización alemana GIZ.

Esta investigación identificó ocho tipo de obstáculos:  gubernamentales, tecnológicos, mercado, recursos naturales, financiamientos, capital humano, sociales y transporte de energía (ver infografía).

Las categorías se agruparon según niveles de urgencia para su resolución. El transporte y las barreras gubernamentales quedaron en el primer lugar de la lista, al ser catálogados como “preponderantes”.

Según el informe, que fue entregado en noviembre al Ministerio, el sistema de transporte de energía eléctrica en el sistema de conexión actual no está diseñado acorde a la distribución de los recursos energéticos de Chile.

Entre los expertos que participaron en el reporte figura el director ejecutivo de la  Asociación Chilena de Energías Renovables (Acera), Carlos Finat, quien señala que las barreras de tipo regulatorio han sido atendidas por el actual gobierno. “Hemos visto avance, como la inclusión de la ERNC en la licitación para empresas distribuidoras que se hizo el  año pasado”, dice Finat.

Sin embargo, advierte que el tema el transporte de energía es cada vez una barrera más importante y que está afectando no sólo el ingreso de nuevos proyectos, sino también a proyectos actualmente en operación. “La razón se debe a que por muchos años el sistema de transmisión se ha venido planificando de forma retrasada respecto de sus necesidades”, explica.

Desde el Ministerio de Energía señalan que el diagnóstico del informe no refleja la realidad del país. Destacan la reciente firma del decreto que permitirá conectar el Sistema Interconectado del Norte Grande (SING), que se extiende desde Arica a Antofagasta, y el Sistema Interconectado Central (SIC), que va desde Taltal hasta la isla grande de Chiloé. Este hito es clave porque ayudará a transportar la energía renovable, fundamentalmente solar y eólica, desde la zona norte a la zona central, porque las fuentes renovables suelen ubicarse lejos de los centros de consumo.

“El avance de las energías renovables y nuestro compromiso de que representen un 20% de la matriz eléctrica al 2025 nos plantea requerimientos adicionales al desarrollo de la transmisión. Por eso tenemos que pensar, como país, en el desarrollo de una red de transmisión con una visión de largo plazo y con holgura para incorporar las nuevas tecnologías”, dice el ministro de Energía, Máximo Pacheco.

Mano de obra

Al margen de las barreras preponderantes, existen otras de carácter urgente, como las relacionadas con los recursos naturales, en la que se señala que existe el problemas de la especulación con los terrenos, que también se menciona en la investigación de la UAI.

“Si se sabe que un proyecto se ubicará en cierto lugar, llegan personas con pertenencias mineras sobre dichos terrenos y negocian especulando. Algo similar ocurre con los derechos de agua”, dice uno de los desarrolladores que participó en el estudio de Gescam.

Rodrigo Vásquez, asesor  del Programa Energías Renovables del GIZ, señala que el estudio es una radiografía que recoge el problema de años anteriores y que hoy el escenario es más positivo.  Sin embargo, advierte que hay barreras que continuan, como la de falta de capital humano. “Para los grandes proyectos solares, las empresas han traído gente extranjera con experiencia para la construcción e implementación”, dice. Por esto, el GIZ impulsa un centro de formación de energía solar en conjunto con otros organismos.

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Siete atributos de los parques que benefician económicamente a las ciudades

Publicado por www.plataformaurbana.cl · 11 mayo 2015

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¿Cómo los parques benefician económicamente a las ciudades? Esta fue la pregunta que un grupo de economistas y expertos en parques intentó responder en un encuentro convocado por el Centro de Ciudades de Parques de Excelencia, perteneciente a la organización estadounidense Trust for Public Land (TPL) que se dedica a construir parques urbanos.

La pregunta surgió en el contexto en que hay factores económicos relacionados a los parques que no se pueden cuantificar, como por ejemplo la ganancia para la salud mental de un paseo por un parque. No obstante, el grupo de expertos consideró que en los parques hay siete atributos que sí se pueden medir y que sí representan un valor económico.

A continuación te contamos en qué consiste cada uno.

1. Aumento del valor “hedónico” de una propiedad

Para los economistas, un valor hedónico es cuando las personas están dispuestas a pagar más por una casa que está cerca de ciertos lugares que se visitan frecuentemente, como colegios, hospitales o parques. Independiente del tipo de lugar, este valor es susceptible a dos factores: la distancia y la calidad.

En el caso de un parque que se encuentra a 600 metros de una propiedad, ésta tiene un valor superior en comparación con las viviendas que están a mayor cantidad de metros. Eso sí, el mayor valor se concentra en las que están en los primeros 150 metros. En relación a la calidad, es más atractivo un parque que esté bien cuidado con áreas verdes e instalaciones. En contraste, un parque descuidado con poca iluminación y vegetación, incluso puede reducir la plusvalía de las viviendas cercanas.

Con el objetivo de determinar el aumento del precio de una vivienda cercana a un parque, los expertos utilizaron un Sistema de Información Geográfica (SIG) que identificó las propiedades ubicadas a 150 metros o menos de un parque. Sobre éstas se fijó que su valor aumenta en un 5% en cuanto a la tasación de las zonas de áreas verdes. Asimismo, se identificó que las viviendas que están cerca (150 metros) de parques de muy buena calidad, pueden aumentar su valor hasta en un 15 por ciento, mientras que las que están cerca de un parque de baja calidad pueden disminuir su precio hasta en un 5%.

2. Turismo

En 2011, Santiago fue elegido por el diario New York Times como el mejor destino y en donde se recomendaba visitar, entre otros lugares, el barrio Bellavista, el Palacio de La Moneda, la Plaza de Armas y el Parque Metropolitano (PMS). Al incluir este último se cumple una de las afirmaciones de la organización Trust for Public Land que considera que es indispensable incluir parques entre los lugares que se aconseja conocer debido a que por sí mismos son lugares de interés turístico que influyen en la economía de una ciudad.

No obstante, como muy pocas ciudades manejan datos sobre cuál es la ciudad de origen de los turistas y cuánto gastan en un parque, el rol de estas áreas verdes en la economía no está muy claro. Es por esto que para tener una idea, la organización propuso el siguiente cálculo:

1. Estimar el número de turistas que visita un parque, entendiendo como turistas a quienes no viven en la ciudad en cuestión.
2. Esta cantidad se reduce según los turistas que fueron hasta el parque considerándolo como un destino turístico en sí.
3. Este número se divide entre los visitantes diurnos (gastan menos) y nocturnos (gastan más).
4. Cada grupo se multiplica por el promedio de gastos que hace un turista en la ciudad en diversas áreas.
5. Finalmente, el ingreso fiscal de una ciudad producto de un parque se puede estimar multiplicando el gasto turístico del parque por el cambio impositivo.

3. Usos directos

Este término se emplea cuando los visitantes realizan actividades en el parque que son posibles por sus características, como andar en bicicleta, caminar por los senderos, hacer un picnic, etc.

Si bien estas actividades son gratuitas en la mayoría de los parques, los expertos proponen que para conocer el costo que tendría cada actividad si se decidiera cobrar, se puede comparar con alguna que sea parecida y privada, y que por lo mismo conlleve un costo. De esta manera, es posible conocer cuál es la cantidad de dinero que uno puede evitar gastar en actividades que realiza comúnmente  si es que opta por los parques públicos.

4. Salud

Si las personas tienen acceso a los parques, puede que realicen algún ejercicio más seguido, según la investigación. Además, esto les puede generar ahorros en el largo plazo en el ítem salud.

Para estimar cuánto se puede llegar a ahorrar cuando se usan los parques para hacer ejercicio, se tomaron como base las enfermedades que son más típicas cuando no se practica algún deporte, como diabetes y problemas cardiacos. Luego, se estableció añadir a los gastos una diferencia de US$250 entre quienes hacen ejercicio regularmente y quienes no. Eso sí, en el caso de los mayores de 65, esta cifra fue de US$500 debido a que los adultos mayores tienden a tener gastos mayores en salud.

Después, se estimó el número de usuarios que van al parque a hacer algún deporte, entendiéndolos como quienes van por 30 minutos, tres veces a la semana, a hacer alguna actividad moderada (sin contar las personas que van a sentarse o a hacer un picnic por la inactividad que conllevan). Así, a cada grupo se le sumó la cantidad de dólares correspondiente a su nivel de actividad física.

5. Cohesión de la comunidad

Los parques tienen la posibilidad de ser un punto de encuentro para los vecinos, quienes conforman un “capital social” -término acuñado por Jane Jacobs- que puede fortalecer los barrios y, en cierta medida, las ciudades.

A pesar que este valor social no es cuantificable, sí se puede aproximar a partir de las inversiones que hacen los voluntarios en los parques, ya sea a través de jornadas de limpieza, construyendo juegos infantiles, capacitando a los vecinos sobre el cuidado del lugar, entre otras opciones. A estos gastos se les debe sumar las horas invertidas que si bien son de voluntariado, sí es posible asignarles un valor económico.

6. Agua limpia

Usando fotos aéreas, el Servicio Forestal de Estados Unidos desarrolló un modelo para calcular la reducción de escurrimiento de aguas lluvias ante la presencia de los parques. Por un lado, fue necesario estimar la cantidad de superficies cubiertas por áreas verdes y agua, y por otro, clasificarlas en impermeables (autopistas, calles, edificios) y permeables (cementerios, campus universitarios y parques).

A estos datos se le agregaron otros del Servicio Meteorológico obtenidos por las precipitaciones y sus horarios anuales, lo que en conjunto permitió conocer el nivel de escurrimiento anual de las aguas lluvias. Así, se pudo comparar el escurrimiento entre ciudades del mismo tamaño y nivel de desarrollo, pero con diferente cantidad de parques.

Por último, con los precios de la infraestructura para gestionar las aguas lluvias y la cantidad de agua que retienen los parques, se le puede dar un valor económico a la reducción de la contaminación del agua de los parques.

7. Aire limpio

Los parques urbanos juegan un importante papel en la disminución de la contaminación atmosférica, ya que las hojas son capaces de absorber los gases, mientras que el resto de la planta retiene las partículas. De esta manera, si hay parques con vegetación suficiente, va a ser posible aminorar los efectos de los gases contaminantes que afectan la salud de la población y ocasionan gastos más frecuentes en la mantención de la infraestructura (en torno a la limpieza).

El aporte que los parques realizan en el mejoramiento de la calidad del aire fue medido por los expertos al establecer una relación entre la eliminación de la contaminación y el valor de los árboles.

Usando fotografías aéreas de los parques públicos de una ciudad, se obtiene la superficie que cubren los árboles. Luego se calcula el flujo contaminante que corresponde a los gases dañinos que circulan por una superficie en un período de tiempo determinado. Después, este flujo se multiplica por la cobertura de árboles para estimar la disminución de contaminación atmosférica.

Tras esto, se le asigna un valor económico a cada gas -que varía según la ciudad y el país- para conocer su externalidad, es decir, lo que costaría evitar que una unidad de ese contaminante se emita a la atmósfera. De acuerdo a la investigación, una tonelada de monoxido de carbono tiene una externalidad de US$870, mientras que el dióxido de azufre en la misma cantidad cuesta US$1.500.

 

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Construir ciclovías genera más empleos que crear infraestructura para automóviles

Publicado por www.plataformaurbana.cl · 07 mayo 2015

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Cuando se habla de los beneficios de las bicicletas como medio de transporte, es común que se mencione que ayudan a descongestionar las calles, reducir la contaminación ambiental y acústica, y mejorar el estado de salud de los ciclistas, afirmaciones que dan cuenta de los efectos positivos de que en las ciudades más personas opten por la bicicleta.

Desde esta perspectiva, ¿qué hay de los beneficios económicos para una ciudad? De acuerdo a una investigación de la Universidad de Massachusetts, diseñar y construir infraestructura ciclista y para peatones genera más puestos de trabajo -directos, indirectos e inducidos- que en el caso de la infraestructura para automóviles.

¿Cómo se concluyó esto? A continuación te contamos.

El estudio fue realizado por el Instituto de Investigación Política Económica (PERI) de la Universidad de Massachusetts a partir de los datos de 58 proyectos elaborados por los Departamentos de Transporte de 11 ciudades de Estados Unidos (Anchorage/Alaska, Austin/Texas, Baltimore/Maryland, Bloomington/Indiana, Concord/New Hampshire, Eugene/Oregon, Houston/Texas, Lexington/Kentucky, Madison/Wisconsin, Santa Cruz/California y Seattle/Washington).

A partir de los presupuestos para cada uno, se determinó que por cada millón de dólares invertido en los proyectos de infraestructura ciclista, se crean en promedio 11,4 puestos de trabajo en el estado en donde se realizan. Al desglosar esto, se obtiene que 6 de los nuevos puestos de trabajo son directos, 2.4 corresponden a indirectos y 3 a inducidos. En el caso de la infraestructura para peatones en la misma relación, o sea por cada millón de dólares invertido, se generan 10 puestos de trabajo.

En contraste, cuando se trata de construir infraestructura para automóviles, ésta produce 7,8 puestos de trabajo cada US$1 millón invertido.

Para tener una idea de quiénes son los beneficiados, el estudio tomó en cuenta que los puestos de trabajo que se crean corresponden a la fase de diseño y construcción de la nueva infraestructura, pero no durante su mantenimiento ni uso.

En este sentido, los empleos directos corresponden a quienes trabajan en empresas de ingeniería y construcción, mientras que los indirectos a quienes trabajan en la cadena de suministros de las industrias, como en las fábricas de materiales y elaboración de señaléticas. Por último, los puestos de trabajo inducidos corresponden a quienes resultan beneficiados por los gastos que hacen los trabajadores directos e indirectos durante el desarrollo de la obra, como por ejemplo de alimentación.

Los proyectos que se analizaron consistían en crear nuevas carreteras y remodelar otras que incluyeran infraestructura para ciclistas y peatones. Asimismo, se evaluó el impacto en la creación de puestos de trabajo en la construcción de veredas y cruces peatonales.

Con los resultados de este estudio, las autoridades a cargo de tienen un nuevo motivo para impulsar la construcción de más infraestructura ciclista, no solo por los beneficios ambientales, de movilidad y sociales para la ciudad, sino que también económicos.


Impulsan norma chilena para la construcción de edificios sustentables

Publicado por www.revistaei.cl · 30 abril 2015

A partir del año 2017, todos los inmuebles públicos que se construyan tendrán que considerar pautas y elementos de ahorro energético.

(El Mercurio) Más que un compromiso netamente ambiental, muchas empresas están aprendiendo que la construcción de inmuebles eficientes conlleva también un ahorro en los costos de mantención. Sobre todo ahora, que Chile sobrelleva una sequía que podría influir en el encarecimiento de la electricidad, los proyectos están considerando otras formas de utilizar la energía.

Para eso, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Arquitectura, junto a la Cámara Chilena de la Construcción y el Colegio de Arquitectos, están promoviendo una nueva norma de construcción ambientalmente amigable y netamente nacional.

Se trata de la llamada Certificación Edificio Sustentable (CES) un estándar que promueve la adopción de ciertas pautas de constructibilidad y diseño que permitan ahorrar energía, abaratar costos de mantención y, por sobre todo, generar menos emisiones contaminantes.

Hasta ahora, en Chile solo prevalecía la llamada norma LEED, un sistema de certificación creado en Estados Unidos, por lo que el estándar que promueve la CES vendría a consolidar la construcción de edificios más eficientes, sobre todo en el ámbito público.

De hecho, esta norma es más cercana a las condiciones climáticas y geográficas de nuestro país.

¿Pero qué gana un edificio o empresa con adoptar estas normas?

“Primero, ahorros considerables en gastos de energía y climatización. Segundo, se transforman en edificaciones más sustentables que significan en el fondo, menos impacto ambiental”, dice Claudia Silva, directora de la Dirección de Arquitectura del MOP.

Esta repartición ha establecido como meta que en las bases de licitación de todos sus nuevos proyectos se incluyan requisitos de certificación de sustentabilidad bajo el estándar de medición que propone el CES.

Esto se está concretando progresivamente a partir de este año, lo que posibilitará que desde 2016 existan edificios públicos certificados con la nueva norma. En ese sentido, el objetivo es que hacia el año 2018, el estándar CES esté totalmente incorporado en los edificios públicos que se construyan.

El ministro de Obras Públicas, Alberto Undurraga, afirmó que la idea es “que los nuevos edificios públicos integren el concepto de sustentabilidad y que sus diseños estén pensados para aprovechar de la mejor forma posible la luz natural, tengan buena ventilación y minimicen la pérdida de calor en invierno, entre otras medidas. La idea es que esta certificación se convierta en un referente de eficiencia energética y confort ambiental en las edificaciones del país”.

 


Gran Muralla Verde en China busca frenar el avance del desierto y absorber los gases de efecto invernadero

Publicado por www.plataformaurbana.cl · 30 abril 2015

El Desierto de Gobi abarca parte del norte de China y el sur de Mongolia, siendo así uno de los desiertos más grandes del mundo. Para tener una referencia de su tamaño, Gobi es un desierto con una superficie 12 veces mayor que el Desierto de Atacama, el que cubre cuatro regiones de Chile.

En los últimos años, las tormentas de arena en Gobi son cada vez más frecuentes y terminan por afectar a los habitantes de las ciudades cercanas ocasionando problemas respiratorios, disminuyendo la visibilidad en las calles y dañando las áreas cultivables.

Frente a esto, el gobierno esta desarrollando un plan de reforestación para frenar el avance del desierto hacia zonas urbanas y que tiene como principal obra la construcción de una Gran Muralla Verde, con la que también se busca disminuir los gases de efecto invernadero en uno de los países que más los emite.

¿En qué consiste esta Gran Muralla? Aquí te contamos.

El gobierno lanzó el plan de reforestación en 1978 y tiene como meta que esta Gran Muralla Verde, o cinturón verde, tenga en 2050 más de 100 mil millones de árboles y que alcance una extensión de 4.500 kilómetros de extensión, es decir, más largo que Chile continental que tiene 4.329 kilómetros, según la Universidad de Chile.

Por su longitud, ya es denominada por algunos como “la obra de ingeniería ecológica más grande del mundo” y se está haciendo en el lado norte y noroeste del país. El cinturón verde, que tiene un ancho que variará en ciertos sectores entre los 236 y 537 metros, abarcará un 42 por ciento del territorio nacional, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Desde que se comenzó la plantación de la Gran Muralla Verde, las tormentas de arena han disminuido considerablemente, lo que fue más notorio entre 1981 y 1998. En tanto, los bosques que ya se han plantado en otras áreas como parte del plan de reforestación, han permitido absorber hasta 4 mil millones de toneladas de CO2 y otros gases desde 2003, una cifra que se estima que será mucho mayor cuando la Gran Muralla esté finalizada.

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Casa Parrón gana la primera competencia latinoamericana de viviendas sustentables

Publicado por www.plataformaarquitectura.cl · 21 abril 2015

Desarrollada por el equipo académico Wallmapu, la Casa Parrón S-27 se adjudicó el primer lugar de Construye Solar, la primera villa solar de Latinoamérica construida a escala real en la elipse del Parque O’higgins en Santiago (Chile), mientras el segundo lugar recayó en el prototipo Casa Tempero de la Universidad Católica de Chile, y el tercer lugar en la Casa Cluster 01 de la Universidad de Concepción.

La construcción de los seis prototipos de viviendas sustentables marcó el fin de un largo ciclo tras la selección de diez equipos finalistas en agosto de 2014. “La sustentabilidad y la eficiencia energética está circunscrita a sectores con mayor acceso económico, y lo que estamos buscando con esto es demostrar que con mejores técnicas constructivas se puede expandir la sustentabilidad a sectores más populares”, señaló Jaime Romero, subsecretario del Ministerio de Vivienda y Urbanismo.

En una propuesta de 58 m² interiores útiles y con un costo de 19MM de pesos chilenos (USD 30.850 aproximadamente), la Casa Parrón S-27 está compuesta por tres dormitorios, un living-comedor-cocina y un baño de accesibilidad universal, además de dos patios interiores “que se exteriorizan a través de mecanismos de apertura de muros y cubiertas móviles”.

El prototipo fue desarrollado por un equipo integrado por estudiantes y académicos de la sede en Temuco de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Mayor, y según sus autores, esta casa “interactúa con el sol para el confort ambiental interior de los recintos habitables y utiliza su radiación para generación de energía eléctrica para todo su funcionamiento”.

Con 20.000 visitantes en los diez días de exposición de la primera edición latinoamericana del concurso internacionalmente conocido como Decatlón Solar, los organizadores (La Ruta Solar, junto al Ministerio chileno de Vivienda y Urbanismo (MINVU) y Chile Green Building Council) informaron que la próxima versión se realizará en 2017.

arquitectura sustentable

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Equipo colombiano Colectivo 720 obtiene medalla de oro en los 2015 Global Holcim Awards for Sustainability

Publicado por www.plataformaarquitectura.cl · 16 abril 2015

Tras adjudicarse la medalla de oro en la edición latinoamericana de los Holcim Awards 2014, la oficina colombiana Colectivo 720 obtuvo también el primer lugar en los Global Holcim Awards 2015 -la instancia final e internacional de la competición- con el proyecto Orfelinato, pieza clave en el plan maestro Unidades de Vida Articulada (UVA) desarrollado por Empresas Públicas de Medellín (EPM) en esa ciudad.

En ésta, la cuarta edición del concurso, el Jurado encabezado por el Decano GSD de la Universidad de Harvard, Mohsen Mostafavi, escogió al proyecto de Colectivo 720 por sobre 6.000 proyectos de 152 países distintos que se presentaron en las instancias regionales del concurso, superando a oficinas de la envergadura de BIG, quien resultó ganadora de la medalla Ide bronce con The Dryline.

“El jurado aplaude la cuidadosa integración del conjunto en la trama física y social de Medellín – en un esquema que es modelo de mejores prácticas y que puede ser imitado en otras ciudades de Latinoamérica y del mundo entero”, señaló Mostafavi en declaraciones a la fundación organizadora del concurso.

Según los autores de Orfelinato, “este proyecto para la realización de centros de encuentro en parques públicos contempla la creación de espacios alrededor y por encima de una serie de depósitos de agua. Su forma arquitectónica se inspira en la historia del lugar, la topografía circundante, y la estructura de los tanques y piscinas existentes, dando lugar a una intervención con un mínimo de impacto ambiental”.

Asimismo, el segundo lugar (Medalla de Plata) del concurso recayó en la propuesta Post-War Collective en Ambepussa (Sri Lanka) y desarrollada por la oficina Robust Architecture Workshop, quepropone la reintegración a la sociedad de los soldados que lucharon en la guerra civil de Sri Lanka, finalizada en 2009, tras 26 años de conflicto.

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